Truman Capote: periodismo y literatura
Haciendo una autocrítica Truman Capote se preguntó: “¿cómo puede un escritor combinar con éxito en una sola estructura –digamos el relato breve- todo lo que sabe acerca de todas las demás formas literarias?. Pues esa era la razón por la que mi trabajo a menudo resultaba insuficientemente iluminado; había fuerza, pero al ajustarme a los procedimientos de la forma en que trabajaba, no utilizaba todo lo que sabía acerca de la escritura: todo lo que había aprendido de guiones cinematográficos, comedias, reportaje, poesía, relato breve, novela corta, novela. Un escritor debería tener todos los colores y sus capacidades en la misma paleta para mezclarlos y, en casos apropiados, para aplicarlos simultáneamente. Pero ¿cómo?”.
Esta pregunta lo persiguió en la lectura de sus obras anteriores durante una de sus crisis creativas.Cuando publicaba por entregas Plegarias atendidas en la Revista Esquire, fueron muchas las críticas recibidas de parte de quienes se sintieron traicionados en su confianza por la publicación de lo que Truman Capote llamaba realidad, esa suma de hechos, personas o personajes que observaba y luego reproducía en su escritura. A ello el escritor respondió que “se puede condenar pero no negar”.
Esta forma de observación comenzó a sus ocho años “Hay que aprender tanto, y de tantas fuentes: no sólo de los libros, sino de la música, de la pintura y hasta de la simple observación de todos los días” decía el escritor. A los diecisiete años eran publicados sus primeros cuentos.
En 1948 aparece su primera novela Otras voces, otros ámbitos, luego aparece Desayuno en Tiffanys también llevada al cine, le sigue Color local en la que a través de crónicas de viajes pinta los diferentes matices de lugares tan disímiles como Tánger, New York, su lugar de nacimiento Nueva Orleáns, España, Ischia, entre otros.
Trabajó en The New Yorker como corrector de pruebas .Se sintió atraído por el periodismo por considerarlo una forma artística en sí misma y un campo virgen para trabajar. Por ello se propuso realizar una novela periodística que tuviera la veracidad de los hechos, una novela “real” .Un asesinato sucedido en Kansas le daría la materia prima para su trabajo que vería publicado después de seis años, en 1966, con el nombre de A sangre fría.
Norman Mailer criticó su concepción de novela real diciendo que era un “ fracaso de la imaginación” . Ya había intentado realizar una breve novela real cómica en Se oyen las musas en la que relata el primer intercambio cultural entre la U.R.S.S. y los Estados Unidos a través del recorrido realizado por una compañía de teatro compuesta por artistas negros norteamericanos que representaban la obra Porgy and Bess.

Desde allí su inquietud por el periodismo y según Truman Capote la mayor dificultad que tuvo al escribir A sangre fría fue permanecer totalmente al margen, creía que el autor debía estar totalmente ausente.
Posición que luego cambiaría situándose en el centro de la escena, como resultado , según T. Capote , encontró su estilo integrando todo lo que sabía acerca de la escritura y lo dejó plasmado en una novela real corta llamada Ataúdes tallados a mano,cuyo ritmo es mucho más atrapante que A sangre fría, y también, en una serie de relatos breves publicado como Música para camaleones, de los que recuerdo especialmente Una luz en la ventana y Deslumbramiento.
T. Capote consideraba que el estilo tiene que ver con la personalidad del autor que debía estar presente en la obra; parece una contradicción con su búsqueda de la objetividad.
Con respecto al reportaje pensaba que era una forma de aplicar su estilo a las realidades del periodismo aunque consideraba que su método novelístico era igualmente objetivo porque escribía una vez que había agotado la emoción y aparecía, entonces,la distancia suficiente para comenzar la escritura con una mirada analítica.
A pesar de su tan buscada racionalidad era una persona muy supersticiosa : no podía evitar sumar los números, lo que determinaba si llamaba por teléfono o no a una persona según fuera el resultado, por el mismo motivo rechazaba una habitación de hotel, no soportaba tres colillas en un cenicero,no toleraba las rosas amarillas aunque fueran sus preferidas, no viajaba en avión con dos monjas ni comenzaba ni terminaba nada un viernes, y la lista seguía.
“... sólo me interesaban cuatro cosas: leer libros, ir al cine, bailar zapateado y hacer dibujos. Entonces, un día comencé a escribir, sin saber que me había encadenado de por vida a un noble pero implacable amo. Cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un látigo; y el látigo es únicamente para autoflagelarse.”
El primero de enero del año próximo se publicará una novela inédita titulada Travesía del desierto,la misma fue rescatada juntos con otros papeles del escritor en una subasta en Nueva York.
Tuvo una vida intensa y compleja que inevitablemente se reflejó, sin ser totalmente autobiográfica, en su obra iniciando un nuevo género de la “novela real” y mostrando según sus palabras un estilo o la inevitable presencia del autor.
Fuente foto 1:www.rhino.com
Fuente foto 2:www.bgsu.edu/colleges/library/pcl/
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Fuente foto3: Life
Fuente: "Color local".Capote,Truman.Grupo editorial Norma,1991


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